José Domingo Gómez Gallardo.- La derrama económica fue de más de 890 millones de pesos (según boletín de Canaco), en consumos en restaurantes, tiendas de autoservicio, hospederías, bares y combustible.

No podemos omitir que causó muchos problemas por falta de control, 2 muertos, más de una veintena de heridos, martilles accidentes, faltas a la moral, riñas por doquier y también saqueos en tiendas de conveniencia, entre otros desmanes.

No pudieron faltar los bloqueos y embotellamientos de tránsito sobre la costera Miguel Alemán, cuando este desde luego la confusión entre miles de asistentes que presenciaban el espectáculo de motociclismo, correspondiente éste a su edición 2017. Todo lo anterior lo atribuyeron al presidente municipal de Acapulco, a Tránsito y Protección Civil del puerto.

Como vemos, es muy fácil criticar, lo que no es fácil es proponer soluciones. La Cámara de Comercio -Canaco- propone únicamente poner un alcoholímetro, pero lo que nos hace falta es una pista con graderías, ya que además de entre ocho mil y diez mil motociclistas que se dieron cita en este puerto, hubo más de 40 mil espectadores.

Por qué no crear una pista en el CIA (Centro Internacional Acapulco), que se pueda convertir en galgódromo también o más allá de Punta Diamante.

El alcalde está haciendo su trabajo, pero un aforo como este es difícil de prever. No hay periodo de inscripción de los participantes, no se checa el origen de las motocicletas. De hacer la pista y el graderío, el municipio podría cobrar inscripciones y entradas a los espectadores.

De estar mejor organizado, podrían venir motociclistas de otros países y patrocinadores de diversas marcas fabricantes de motocicletas. No significa esto una carrera, significa una exhibición. Podría haber stands que exhibieran motocicletas, ropa de motociclistas, chamarras, llaveros, fotografías, etc.

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