Patricia Bustos Acosta.- Cargando con una orden de prisión preventiva por un año, ante la sospecha de que pudiera escapar, está recluida en el penal de alta seguridad de Veracruz la que fuera jefa de prensa del ex gobernador Javier Duarte -preso también por corrupción en Guatemala-, María Georgina Domínguez Colío, mejor conocida en el gabinete como “la vicegobernadora” o la verdugo del periodismo en aquella entidad, la que será enjuiciada por un atraco de más de cien millones de pesos.

Gina Domínguez, mujer superpoderosa y de gran influencia en el ánimo del que fuera su jefe, Javier Duarte, fue apresada el sábado anterior y llevada al reclusorio en mención tras de una persecución que ni ella misma creía, se ganó el repudio de la prensa veracruzana precisamente por el temor que impuso contra todos aquellos periodistas, que no se plegaron a sus caprichos o imposiciones.

Esta ex vocera gubernamental, según fama pública que ganó en los medios político de Veracruz, disponía de vidas y haciendas. Premiaba con cifras de escándalo la sumisión y obediencia, pero también se mostró implacable con los reporteros y editores que consideró rebeldes en sus propósitos.

Era tal su fuerza, que luego de haber dejado la Dirección de Comunicación Social del estado, se le designó como Jefa de Oficina del Gobernador, desde cuya posición continuó mandando y ejerciendo un poder inaudito.

Tan solo un hecho muy conocido y publicitado en el gremio periodístico veracruzano, describe el grado de complicidad entre Gina Domínguez y el que fuera gobernador Duarte de Ochoa, ya que por un accidente de un camión refresque que golpeó su vivienda, permitió descubrir que la jefaza guardaba en efectivo 50 millones de pesos que pertenecían a Comunicación Social de aquél gobierno. (Cuando veas las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar)

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