¡Aquí estamos! Pasajeros indefensos y las tomaduras de pelo

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Deberas que se pasan de listos los transportistas de taxis colectivos, así como los tortilleros de la entidad, porque por un lado se toman la foto con el gobernante anunciando ser solidarios con el pueblo en esta situación de crisis por los gasolinazos, y en los hechos asumen su verdadera personalidad de voraces atracadores, ante la indiferencia cómplice de las autoridades en la materia.

En efecto, y concretamente en Acapulco y Zihuatanejo, estos malos servidores del transporte público y comerciantes de la tortilla, se han ensañado con los usuarios y consumidores, pues desde que se desatara la ola alcista de precios en los combustibles ellos no han dejado de dar la tarascada en sus cobros, con todo y que se comprometieron a no hacerlo.

Los taxistas exigen, casi asaltan, a los pasajeros con dejadas de 17 y hasta 20 pesos, mientras los negociantes de la masa y la tortilla no han dejado tampoco de aplicar su tarifa de 19 y hasta 20 pesos por kilo en esos comestibles.

Mientras eso ocurre, los funcionarios se hacen de la vista gorda y hasta se burlan de los usuarios, alegando desconocer que esta situación lacera la economía popular, de la clase trabajadora, cuyo aumento del salario mínimo no fue sino un pretexto risible para que los altaneros del comercio y del transporte hagan de las suyas.

En el caso específico de los concesionarios y choferes de taxis colectivos en Acapulco, el abuso se da en todas las rutas y a todas horas, frente a un director de Transportes impasible que para lo único que sirve es solapar los atracos de sus compañeros transportistas, tomando como diversión el llamado a que la gente denuncie los cobros arbitrarios, ya que sabe perfectamente de que calaña es ese gremio al cual pertenece.

Sobre los hambreadores tortilleros, por el mismo estilo, con una PROFECO que ni ata ni desata, simulando multas y clausuras que en nada le hacen mella a un sector amañado e incorregible que no pierde oportunidad para medrar a costa del hambre y la necesidad popular.

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