Al menos cuatro personas murieron y otras 25 resultaron heridas ayer, cuando miles de aficionados intentaron ingresar violentamente al Estadio Nacional en la capital de Honduras para presenciar la final entre los equipos Motagua y Honduras Progreso, por el título del torneo Clausura.

“Las personas fallecieron a causa de asfixia y múltiples fracturas”, informó a The Associated Press Miguel Osorio, vocero del Hospital Escuela Universitario, quien añadió que entre las víctimas hay un bebé que estaba en el vientre de su madre, la que resultó gravemente golpeada.

Comentarios