Tanto el meta argentino de Tigres como el mexicano de Chivas son porteros cuyas facultades les permiten ser atajadores y circulares de la pelota

A la gran Final de la Liguilla del Clausura 2017 llegaron un par de equipos, Tigres y Chivas, con propuestas futbolísticas interesantes, que prioridad el protagonismo a través de la tenencia de la pelota y cuentan con porteros de primera línea: Nahuel Guzmán y Rodolfo Cota, respectivamente.

Si bien la función primordial de un portero es atajar tiros, con cualquier parte del cuerpo, cuando las líneas que le suceden están adelantadas, escenario frecuente para Felinos y Rojiblancos, se ven obligados a adelantar su posición para no dejar tantos metros entre su marco y el último defensa.

Esto los orilla a abandonar su privilegio de usar los manos para limitarlos a jugar con los pies. Nace una mutación que los hace partícipes constantes en la circulación de la bola; para ofrecerse como una línea más de pase, o para cortar balones a la espalda de sus zagueros. Sin una técnica de golpeo adecuada, esto sería un suicidio.

Comentarios