En exigencia de que les otorguen tres días de descanso por cada tres días que laboren, además de bono de riesgo mensual de dos mil pesos, uniformes, mejor equipo, respeto a sus vacaciones, que les reacondicionen los dormitorios y que su seguro de vida sea de un millón de pesos, más de mil elementos de la Policía del Estado pararon labores y se manifestaron en el Cuartel Central en esta capital y en Chilapa.

En esta capital, los policías estatales que se encontraban en las inmediaciones del centro comercial Galerías en espera del arribo de la marcha de la Unión de Pueblos del Estado de Guerrero (UPEG), anunciada para este lunes por la mañana por su líder Bruno Plácido Valerio, pero que no se realizó, se subieron a las camionetas y camiones de Seguridad Pública y se dirigieron al Cuartel Central localizado en las inmediaciones del Albergue Tutelar, en la carretera hacia Chichihualco.

Al llegar al patio de ese Cuartel, los policías estatales, en señal de protesta colocaron su equipo antimotín en el piso, mostrando su inconformidad y en exigencia de tres días de descanso por cada tres que laboran.

Dijeron que actualmente el secretario de Seguridad Pública de la entidad, Pedro Almazán Cervantes, los obliga a cumplir jornadas de seis días seguidos por tres de descanso.

Además de que recordaron que en el 2016 les prometieron la entrega de un bono de riesgo mensual de dos mil pesos y no se los han cumplido.

Los policías también exigieron uniformes, mejor equipo para realizar su trabajo, como botas, chalecos antibalas, que les respeten sus días de vacaciones y que su seguro de vida sea de un millón de pesos por elemento, así como que les acondicionen los dormitorios.

Al Cuartel llegaron el director del Departamento Jurídico de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Francisco Montesinos Baños y el subsecretario de Administración, Apoyo Técnico y Desarrollo Humano de esa Dependencia, Erwin Tomás Martínez Godoy. Montesinos Baños les reprochó que a pesar de que sabían que la sociedad requiere en este momento de su trabajo, se niegan a darles seguridad.

También les recordó que como policías cuentan con un contrato muy especial y que cualquier paro laboral es una justificación y causal suficiente para el despido inmediato, después matizó y les dijo que no se trataba de eso, que ahí estaba para escucharlos.

Los efectivos les exigieron a los funcionarios que le den solución a sus demandas y que por lo menos, por ahora, autoricen sus tres días laborales por tres de descanso.

“Son tres días de trabajo por tres de descanso y no están respetando ese acuerdo, muchos ya llevamos semanas aquí”, les recriminó un agente.

Los policías les lanzaron gritos de “¡fuera, fuera, fuera!”, y los funcionarios abandonaron las instalaciones, además de exigir la presencia del secretario de Seguridad Pública del Estado, Pedro Almazán Cervantes, el que hasta las 18:00 horas de este lunes, no había llegado a ese Cuartel y el paro laboral continuaba.

Al paro se sumaron también elementos de la Policía del Estado en Chilapa.