El gobernador Héctor Astudillo Flores y el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Ramón Navarrete Magdaleno, coincidieron en la necesidad de redoblar los esfuerzos para combatir la inseguridad, privilegiar la paz y tranquilidad que reclaman los guerrerenses.

Astudillo encabezó este domingo el 69 aniversario de la declaración universal de los derechos humanos, en las instalaciones de la CEDH, en esta capital, acompañado por funcionarios de su administración.

Ratificó su compromiso con el respeto a derechos humanos de hombres y mujeres, y resaltó que “es y será una prioridad para el Poder Ejecutivo”, y en ese contexto refirió que “sería ingenuo pensar” que el “Pacto por la Seguridad”, al que convocó con motivo del segundo informe de labores, resolverá el problema de la inseguridad.

Explicó que se trata de un esfuerzo de unidad entre guerrerenses que han expresado su preocupación por esa situación y quienes coinciden en que es necesario que la federación se ocupe más de Guerrero.

Recordó que la CEDH fue creada en 1990 por el ex gobernador José Francisco Ruiz Massieu, siendo la primera del país, y agregó que tras el paso de los años el estado tiene problemas, pero son atendidos diariamente.

A cerrar filas
Por su parte, Ramón Navarrete Magdaleno, presidente de la CEDH en Guerrero, dijo que “es preciso cerrar filas entre sociedad y gobierno para enfrentar la adversidad que han propiciado los grupos delincuenciales”.

Hizo un reconocimiento al gobernador Astudillo por su respeto solidaridad a la autonomía del organismo, sobre todo en momentos cruciales como el crimen de su homólogo en Baja California, Silvestre de la Toba Camacho.

Comentó que ese hecho “ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de los defensores de los derechos humanos en el amito nacional” y que el Ejecutivo de Guerrero “fue el primero en ofrecer solidad y apoyo para el desempeño de esta apasionante pero delicada tarea”.

Convocó a los padres de familia a establecer lazos de afecto, de educación, valores y acciones éticas que permitan que los jóvenes alancen le éxito profesional como la única alternativa que los distinga entre la sociedad, y no el “éxito efímero” que sólo los lleve “a la desgracia”.

Dijo que en este “momento histórico y crucial” han logrado transversalizar las estrategias en prevención del delito mediante la educación y cultura de la legalidad, y consideró que si se instauran los derechos humanos en todos los sistemas educativos “habremos dado un paso importante en el futuro cotidiano”.